Palabras en Línea – envío 3

Solución palabras: Huerta y otros frutos del lenguaje.

1 – Etimología de huerta, hortelano, horticultor, jardín y vergel.

Del término huerto, se forma una amplia familia de palabras en español: huerta, hortelano, hortaliza, horticultura, horticultor, hortensia, etc.; procede del latín hortus, que significa ‘jardín’, ‘parque’ (como lugar de recreo, descanso o diversión); también se le dio el significado de ‘casa de campo’, ‘finca’, ‘granja’ y por extensión,  ‘lo que se produce en el jardín’. Está relacionado con el sustantivo griego “hortos”, que es sinónimo de recinto vallado.

Huerto: Significa terreno de corta extensión, generalmente cercado, en que se cultivan verduras, legumbres y árboles frutales y,  por productos del huerto, se entiendo lo que se produce en este espacio. 

La Virgen del Huerto es una advocación que reconoce la Iglesia Católica y nace en la ciudad italiana de Chiavari en la cual María Turquina encargó al artista Benedicto Borzone pintar sobre un muro del huerto ubicado entre el Palacio de Gobierno y el puerto, una imagen de la Santa Madre y el Niño en agradecimiento por haber salvado a la ciudad de la peste de 1493. Más tarde, luego de varios milagros atribuidos a la Virgen,  el 12 de enero de 1829,  Antonio María Gianelli, obispo de Bobbio, (reconocido como santo en 1951) funda  la Congregación de las Hijas de María Santísima del Huerto. Esta Congragación femenina llega a Argentina en 1858. 

Huerta: Término derivado del latín hortus. Alude al terreno donde se cultivan frutas, legumbres y verduras. De acuerdo con la Real Academia Española (RAE), una huerta es un terreno de mayor extensión que el huerto, en la que se cultivan verduras, legumbres y árboles frutales y también, la tierra de regadío.

Entendamos entonces por huerta, al terreno mayor que el de un huerto que constituye un sistema organizado mediante el uso inteligente del agua canalizada para regar los cultivos de producción agrícola.

Más allá de esta distinción, huerta y huerto suelen usarse como sinónimos en el lenguaje coloquial. Por eso se emplean ambos términos para nombrar a los espacios destinados a plantaciones de diversos productos alimenticios. De hecho, varias empresas comerciales de frutos y hortalizas, incluyen huerta en sus marcas registradas e incorporan el concepto de “producto de la huerta” como parte de la descripción de sus artículos. 

Existen diferentes tipos de huertas, dependiendo de su ubicación y usos: huertas familiares, urbanas y periurbanas, escolares, etc. Estas últimas se crean en centros educativos para que los niños aprendan nociones básicas de agricultura y botánica. El INTA, enumera los beneficios de la creación de huertas escolares:

·         Fomentar el contacto con la naturaleza a través de las plantas.

·         Crear lazos afectivos con el entorno, aprendiendo a respetar a la naturaleza.

·         Estudiar el proceso de crecimiento y desarrollo de los seres vivos a través de las plantas.

·         Aprender a valorar el agua y no malgastarla.

·         Reforzar el contacto con la naturaleza, si se está en plena ciudad.

·         Fomentar el trabajo en equipo y el desarrollo emocional.

·         Enseñar responsabilidad y toma de conciencia ambiental.

·         Potenciar el cultivo de productos autóctonos.

·         Enseñar hábitos de vida saludable, como la alimentación sana y equilibrada.

·         Aprender de manera práctica lo que ven en los libros.

A nivel didáctico se facilita a los niños:

·         Aprendizaje colaborativo trabajando en equipo.

·         Desarrollo emocional y despertar de la curiosidad y el ingenio.

·         Fomento del desarrollo de la paciencia y del esfuerzo, además de la empatía por cuidar de un ser vivo.

Como propuesta educativa, trabajar una huerta escolar es una actividad muy interesante a tener en cuenta para incorporar en el centro educativo donde se trabaja o donde concurren los niños. (cfr: https://inta.gob.ar/noticias/importancia-de-la-huerta-en-la-escuela)

Nuestro país ha creado en Programa Pro Huerta que centraliza las políticas públicas que promueven las prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la promoción de ferias y mercados alternativos con una mirada inclusiva de las familias productoras.

Por otro lado,  en Granada, España,  existe la afamada Huerta de San Vicente, que es el nombre que recibe la casa-museo del gran escritor Federico García Lorca (1898 – 1936). Esa edificación era la casa donde pasaban los veranos el autor y su familia y en ella aquel escribió algunas de sus obras más emblemáticas tales como “Yerma” (1934), “Bodas de sangre” (1932) o “Así que pasen cinco años” (1931).

Existen varios refranes que incorporan el término huerta:

– Tanto roba el que roba en la huerta como el que se queda a la puerta.

– Cosa de huerta no entra en cuenta.

– Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.

– De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.

– Fruta de huerta ajena, es sobre todas,  buena.

Hortelano: Término proveniente del latín tardío hortŭlānus, derivado del diminutivo hortŭlus, ‘huertecillo’, ‘jardín pequeño’ y este de hortus, con el sentido de persona que cultiva y cuida las huertas. Refiere a lo perteneciente o relativo a las huertas y en especial a la persona que por oficio cuida y cultiva huertas o que trabaja en recoger y juntar en temporada de cosecha plantas aptas para el consumo humano.

Existen varios refranes que incluyen el término hortelano:

– Nace en la huerta, lo que no siempre siembra el hortelano.

– Los pies del hortelano no estropean lo plantado.

– En invierno y en verano, ganadero y hortelano.

– Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.

Horticultor: Término derivado del latín  hortus más el verbo colo, colere, ‘cultivar la tierra’, ‘ocuparse de algo’, ‘cuidar’ en el sentido de persona que se dedica al cultivo de los huertos y las huertas, es sinónimo de hortelano y está relacionada con el vocablo horticultura: cultivo de los huertos y de las huertas, conjunto de técnicas y conocimientos relativos al cultivo de los huertos y de las huertas.

-Jardín: Término derivado del francés jardin, diminutivo del francés antiguo jart ‘huerto’, y este del franco *gard ‘cercado’, con el sentido de terreno donde se cultivan plantas con fines ornamentales.

Existen varios tipos de jardines:

Jardín botánico: Terreno destinado para cultivar las plantas que tienen por objeto el estudio de la botánica.

Jardín de infancia/de infantes/ de niños, maternal: Escuela, establecimiento o sección destinada a educar  niños pequeños, usualmente de cuatro a cinco años.

-Jardín zoológico: Parque en el cual se crían y exhiben animales.

Se denomina El jardín de las delicias al tríptico del pintor neerlandés Jheronimus Bosch (el Bosco), pintado al óleo hacia 1490 o 1500, sobre tabla de madera de roble de 220 × 389 cm, compuesto de una tabla central de 220 cm × 195 cm y dos laterales de 220 cm × 97 cm cada una (pintadas en sus dos lados) que se pueden cerrar sobre dicha tabla central. Cuando permanece cerrado, contemplamos dos paneles en que se representa el tercer día de la creación; al abrirlos, los tres paneles interiores representan el paraíso, la vida terrenal (el jardín de las delicias) y el infierno. Se encuentra en el Museo del Prado desde 1939.

Se conoce como Jardín de las Tullerías (en francés, jardin des Tuileries), a veces llamado Jardines de las Tullerías, al parque público parisino localizado en el  Distrito 1, entre el Louvre y la plaza de la Concordia. Fue creado por Catalina de Medicis, a partir de 1564, como jardín del palacio de las Tullerías —antigua residencia real e imperial,  hoy desaparecida— en el emplazamiento de unas antiguas tejeras que le dieron su nombre (en francés, tuile). Finalmente se abrió al público en 1667 y se convirtió en un parque público después de la Revolución Francesa.

El Jardín de las Hespérides era en la mitología griega,  el huerto de Hera en el oeste, donde un único árbol o bien toda una arboleda daban manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad. Los manzanos fueron plantados de las ramas con fruta que Gea había dado a Hera como regalo de su boda con Zeus. A las Hespérides se les encomendó la tarea de cuidar de la arboleda, pero ocasionalmente recolectaban la fruta para sí mismas. Como no confiaba en ellas, Hera también dejó en el jardín un dragón de cien cabezas llamado Ladón como custodio añadido. Este maravilloso jardín estaba ubicado en un lejano rincón del occidente, que la tradición mayoritaria situaba cerca de la cordillera del Atlas en el Norte de África al borde del Océano que circundaba el mundo.

Jardín de Meteoros es una popular serie taiwanesa basada en el manga japonés «Hana Yori Dango» de Yoko Kamio.

Vergel: Término derivado del occitano ‘vergier’ (‘verger’ en francés) adaptado a sus vez del latín ‘viridarium’ (terreno con frutales, parque, bosquecillo), basado en ‘viridis’ (verde, verdoso), con el sentido de huerto con árboles frutales y eventualmente flores. Refiere a la huerta, vega, granja, ribera, huerto o regadío con variedad de flores y árboles frutales. Figuradamente,  son terrenos muy productivo y rico en árboles, flores y frutos. 

2 – Etimología y uso de vivero.

Vivero. Término derivado del latín “vivarium” y a su vez del verbo vivo, con el sentido de espacio para la reproducción de especies, fundamentalmente peces. Refiere al terreno adonde se trasplantan desde la almáciga,  los árboles pequeños, para trasponerlos, después de recriados, en su lugar definitivo; también, lugar donde se mantienen o se crían dentro del agua peces, moluscos u otros animales; semillero.

3 – Etimología y uso de quinta.

Quinta: Término derivado del latín quintus/a/um, ordinal con el significado de quinta parte. En el siglo XVI el término quinta aludía a la quinta fracción de terreno que un adelantado, como representante de la corona, adjudicaba a un nuevo vecino español o mancebo de la tierra; estas “quintas” pasaron a ser huertas con alguna vivienda adjunta. Tales huertas/quintas servían para aprovisionar a una villa (con el significado de ciudad).  Entre los comedios de los siglos diecinueve y veinte el significado de quinta fue mutando en la región rioplatense, así aún en las postrimerías de la década de 1960,  se podía hablar de “quintas” refiriéndose a parcelas suburbanas en las que existía alguna producción agrícola o pecuaria. Cfr. https://es.wikipedia.org/wiki/Quinta_(urbanismo) 

4 – Etimología de verdura, lechuga, tomate, zanahoria, cebolla, remolacha y ensalada.

Verdura: Término que procede del latín viridis/e, verde y el sufijo –ura (resultado de una acción) con  el significado de “planta comestible de color verde”.  Refiere a cualquier hortaliza o planta comestible que se cultiva en las huertas, aplicada especialmente a las de hojas verdes como el caso de la lechuga, acelga, rábano, espinaca, etc-; también el color, tonalidad, gama o matiz verde, el verdor; asimismo el follaje que se pinta especialmente en lienzo y tapicería.

Lechuga: La palabra proviene del latín “lactuca” la cual deriva de lac, lactis (leche) hace referencia al látex blanco que produce la planta, similar a la leche.  Refiere a la planta herbácea de la familia de las compuestas, con tallo ramoso de 40 a 60 cm de altura, hojas grandes, radicales, blandas, nerviosas, trasovadas, enteras o serradas, flores en muchas cabezuelas, de pétalos amarillentos, y fruto seco, gris, comprimido, con una sola semilla. Es originaria de la India, se cultiva en las huertas y hay de ella muchas variedades. Las hojas son comestibles, y del tallo se puede extraer abundante látex de sabor agradable.

Existen refranes populares con lechuga, entre ellos:

-Estar fresco como una lechuga.

– Entre col y col, lechuga.

– Más ordinario que una lechuga en un florero.

Tomate: Término proveniente del náhuatl de tomatl, de tomal, gordo y -gfgatl, agua, con el sentido de agua gorda o lleno de mucha agua. En el marco de la colonización española a finales del siglo XV, es descubierto este icónico fruto que se transformará en un ingrediente esencial de la cocina mediterránea y moderna. Se identifica al tomate en la lengua náhuatl como tomatl, documentado en 1532 por el teólogo español Bernardo de Sahagún (1499-1590). En 1571, el fraile, Alonso de Molina, publica su documentado Vocabulario castellano mexicano, en el cual tomatl aparecía todavía con su forma náhuatl, definido como ‘cierta fruta que sirve de agraz en los guisados o salsas’. Este nombre se mantuvo en portugués y en francés, además del inglés tomato, pero los italianos, maravillados por el color dorado que el tomate presenta durante su maduración, lo llamaron pomo d’oro ‘manzana dorada’ o también pomodoro.

El vocablo refiere a la baya roja, fruto de la tomatera, de superficie lisa y brillante, en cuya pulpa hay numerosas semillas algo aplastadas y amarillas. La tomatera es una planta herbácea anual originaria de América, de la familia de las solanáceas, con tallos de uno a dos metros de largo, vellosos, huecos, endebles y ramosos, hojas algo vellosas recortadas en segmentos desiguales dentados por los bordes, y flores amarillas en racimos sencillos.

Existen dichos y refranes con tomate, entre ellos:

-Ponerse rojo como un tomate.

-Tomar para el lado de los tomates.

– A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.

– Con tomate y huevo, el almuerzo está hecho.

– ¿Chocolate con tomate? ¡qué disparate!

Zanahoria: Término derivado del árabe hispano *safunnárya, y este probablemente del griego σταφυλίνη ἀγρία staphylínē agría ‘zanahoria silvestre’. Refiere a la planta herbácea umbelífera, con flores blancas y purpúrea la central de la umbela, con fruto seco y comprimido y raíz fusiforme, de unos 20 cm de largo, amarilla o rojiza, jugosa y comestible y también a la raíz de dicha planta. 

Popularmente zanahoria o cabeza de zanahoria, se aplica a las personas tontas. También la expresión “dar una zanahoria” o “poner una zanahoria delante del burro” ambas con el sentido de dar la esperanza de un incentivo para que alguien haga algo, engañándolo.

Cebolla: Término proveniente del  latín de  caepulla , diminutivo  de caepa. Refiere a la planta hortense, de la familia de las liliáceas, con tallo de 60 a 80 cm de altura, hueco, fusiforme e hinchado hacia la base, hojas fistulosas y cilíndricas, flores de color blanco verdoso en umbela redonda, y raíz fibrosa que nace de un bulbo esferoidal, blanco o rojizo, formado de capas tiernas y jugosas, de olor fuerte y sabor más o menos picante; bulbo de la cebolla.

Nanas de la cebolla fue un poema escrito por Miguel Hernández en 1939, dedicado como una canción de cuna, a su segundo hijo, Manuel Miguel, mientras se encontraba el poeta preso en la cárcel de Torrijos y después de que recibiera una carta de su mujer, en la que le contaba que solo tenían pan y cebolla para comer. 

Este poema cierra el Cancionero y romancero de ausencias, que el autor empieza en la cárcel, en trozos de papel higiénico, en 1938, y que se publicó en Buenos Aires, Argentina, después de su muerte en Alicante.

Nanas de la cebolla.

La cebolla es escarcha

cerrada y pobre:

escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla:

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre

escarchaba de azúcar,

cebolla y hambre.

Una mujer morena,

resuelta en luna,

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete, niño,

que te tragas la luna

cuando es preciso.

Alondra de mi casa,

ríete mucho.

Es tu risa en los ojos

la luz del mundo.

Ríete tanto

que en el alma, al oírte,

bata el espacio.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada

más victoriosa.

Vencedor de las flores

y las alondras.

Rival del sol,

porvenir de mis huesos

y de mi amor.

La carne aleteante,

súbito el párpado,

y el niño como nunca

coloreado.

¡Cuánto jilguero

se remonta, aletea,

desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.

Nunca despiertes.

Triste llevo la boca.

Ríete siempre.

Siempre en la cuna,

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,

tan extendido,

que tu carne parece

cielo cernido.

¡Si yo pudiera

remontarme al origen

de tu carrera!

Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

Sientas un fuego

correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble

luna del pecho.

Él, triste de cebolla.

Tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa

ni lo que ocurre.

Remolacha: Término proveniente del it. ramolaccio, este del lat. armoracium, relacionado con el griego αρμορακία (armorakia), y probablemente con el galo are more ‘cerca del mar’, relativos a una variedad de rábano. Refiere a la planta herbácea anual, de la familia de las quenopodiáceas, con tallo derecho, grueso, ramoso, de uno a dos metros de altura, hojas grandes, enteras, ovales, con nervio central rojizo, flores pequeñas y verdosas en espiga terminal, fruto seco con una semilla lenticular, y raíz grande, carnosa, fusiforme, generalmente encarnada, que es comestible y de la cual se extrae azúcar.

Ensalada: Proviene de una unión del latín sal/is, sal  con el prefijo in- y el sufijo –ada, probablemente relacionada con la expresión latina “herba salata” que utilizaban los romanos para denominar la manera de consumir los vegetales en crudo aliñados con agua y sal. Refiere a una hortaliza o conjunto de hortalizas mezcladas, cortadas en trozos y aderezadas con sal, aceite, vinagre y otros ingredientes, también a la mezcla confusa de cosas sin conexión

5 – Etimología de alcaucil y alcachofa.

Alcaucil: Término proveniente del árabe hispano alqabsíl[a], este del mozárabe *kapićéḻa, y este del diminutivo  latino hispano  capitia ‘cabeza’, en alusión a su forma. Refiere a la planta hortense, de la familia de las compuestas, de raíz fusiforme, tallo estriado, ramoso y de más de medio metro de altura, y hojas algo espinosas, con cabezuelas comestibles, también fruto del alcaucil.

Alcachofa: Término proveniente del árabe hispánico alẖaršúf[a] y este del árabe ẖuršūf[ah], con el significado de ‘palo de espinas’. Alcaucil

6 – Etimología de papa, batata, zapallo y calabaza.

Papa: Término que deriva del quechua papa, con el mismo significado actual. Refiere a la planta herbácea anual, de la familia de las solanáceas, originaria de América y cultivada hoy en casi todo el mundo, con tallos ramosos de 40 a 60 cm de altura, hojas desigual y profundamente partidas, flores blancas o moradas en corimbos terminales, fruto en baya carnosa, amarillenta, con muchas semillas blanquecinas, y raíces fibrosas que en sus extremos llevan gruesos tubérculos redondeados, carnosos, muy feculentos, pardos por fuera, amarillentos o rojizos por dentro y que son uno de los alimentos más útiles para el hombre. También, tubérculo de la papa.

Existen dichos y refranes con papa, entre ellos:

-Hacer papa.

-Como papa caliente.

-Estar al horno con papas.

-No entender una papa.

-Ser una papa/ o papita para el loro (con el sentido de lograr algo sin esfuerzo)

Batata: Término de origen antillano, probablemente taíno, batata con el mismo sentido. Refiere a  la planta vivaz de la familia de las convolvuláceas, de tallo rastrero y ramoso, hojas alternas, acorazonadas y profundamente lobuladas, flores grandes, acampanadas, rojas por dentro, blancas por fuera, y raíces como las de la papa. También,  tubérculo comestible de la raíz de la batata, de color pardo por fuera y amarillento o blanco por dentro, fusiforme y de unos doce centímetros de largo y cinco de diámetro. Es sinónimo de camote.

Zapallo:  Término proveniente del quechua sapallu, calabaza. Coloquialmente,  tonto, falto de entendimiento o de razón y cabeza de una persona.

Calabaza: De origen prerromano. Refiere a la planta perenne que pertenece en su clasificación taxonómica a la familia de las cucurbitáceas y a su vez al orden de los cucurbitales, también hay especies que corresponden a la familia de los bignoniáceas.

7 – Etimología de albahaca, ajo y perejil.

Albahaca: La palabra albahaca o albaca viene del árabe (الحبق, al-habaqa), formada por el artículo ال (al = el o la) y la palabra حبق (habaqa), nombre que le daban los árabes a las plantas aromáticas usadas en la cocina y medicina. Refiere a la planta anual de la familia de las labiadas, con tallos ramosos y velludos de unos 30 cm de altura, hojas oblongas, lampiñas y muy verdes, flores blancas, algo purpúreas, que tiene un fuerte olor aromático y se cultiva en los jardines.

Ajo: Término proveniente del latín alium con el mismo significado. Refiere a la planta de la familia de las liliáceas, de 30 a 40 cm de altura, con hojas ensiformes muy estrechas y bohordo con flores pequeñas y blancas. El bulbo es también blanco, redondo y de olor fuerte y se usa mucho como condimento, también a cada una de las partes o dientes en que está dividido el bulbo o cabeza de ajo.

Perejil: Término proveniente del occitano pe[i]ressil, y este del lat tardío petrosilínĕnon, y del gr. πετροσέλινον petrosélinon; propiamente ‘perejil de la piedra’. Refiere a la planta herbácea vivaz, de la familia de las umbelíferas, que crece hasta 70 cm de altura, con tallos angulosos y ramificados, hojas pecioladas, lustrosas, de color verde oscuro, partidas en tres gajos dentados, flores blancas o verdosas y semillas menudas, parduzcas, aovadas y con venas muy finas, que es espontánea en algunas partes y se cultiva mucho en las huertas, por ser un condimento muy usado.

8 – Etimología de árbol y arbusto. 

Árbol: Término derivado del latín arbor/is con el mismo significado actual. Refiere a la planta perenne, de tronco leñoso y elevado, que se ramifica a cierta altura del suelo.

Arbusto: Término proveniente del latín arbustum, con el sentido de plantación, espacio con árboles. Refiere a la planta leñosa, de menos de cinco metros de altura, sin un tronco preponderante, porque se ramifica a partir de la base.

9 – Etimología de fruta,  manzana, ciruela, pera, naranja y cereza.

Fruta Término proveniente del latín fructa,  del participio del verbo fruor, gozar de, disfrutar de, hacer uso de, consumir. Refiere al fruto comestible de ciertas plantas cultivadas; p. ej., la pera, la guinda, la fresa, etc, producto de algo o consecuencia de ello.

Manzana: En latín manzana se decía malum, plural mala y entre los tipos de manzana existía una llamada mala Mattiāna derivado del nombre Matio’, relacionado con C. Matius tratadista de agricultura del siglo I a. C. Aparece documentada bajo mazana (1112) y desde Juan Ruiz  mançana (1335), la forma maçana se halla también en el Cid. La forma predominante desde el siglo XIV es mançana con propagación de la nasalidad. Hoy la forma sin nasalización se conserva en portugués maça, en el occidente de Asturias, oeste y sur de León mazá. Refiere al fruto del manzano, de forma globosa algo hundida por los extremos del eje, de epicarpio delgado, liso y de color verde claro, amarillo pálido o encarnado, mesocarpio con sabor acídulo o ligeramente azucarado, y semillas pequeñas, de color de caoba, encerradas en un endocarpio coriáceo. 

Ciruela: Término proveniente del latín cereŏla, con el significado de color de cera, por el brillo y textura cérea de sus frutos. Refiere al fruto del ciruelo. Es una drupa, muy variable en forma, color y tamaño según la variedad del árbol que la produce. El epicarpio suele separarse fácilmente del mesocarpio, que es más o menos dulce y jugoso y a veces está adherido al endocarpio.

Pera: Término proveniente del latín, de la forma neutra plural pira, del vocablo pirum, referido a la pera. Fruto del peral, árbol de la familia de las rosáceas, cuya altura varía entre tres y catorce metros según las distintas variedades. Tiene tronco recto y liso, copa bien poblada, hojas pecioladas, lampiñas, aovadas y puntiagudas, flores blancas en corimbos terminales. 

Naranja: Término proveniente del árabe  hispano naranja y este del árabe nāranǧ,  relacionado con el persa nārang, y este del sánscr. nāraṅga nombredel  fruto del naranjo. Refiere al fruto del naranjo, de forma globosa, de seis a ocho centímetros de diámetro, corteza rugosa, de color entre rojo y amarillo, como el de la pulpa, que está dividida en gajos, y es comestible, jugosa y de sabor agridulce.-Cereza. Término proveniente del latín vulgar ceresĭa, este del latín cerasĭum, y este a su vez del griego κεράσιον kerásion, relativo a la cereza. Refiere al fruto del cerezo,  drupa con cabillo largo, casi redonda, de unos dos centímetros de diámetro, con surco lateral, piel lisa de color encarnado más o menos oscuro, y pulpa muy jugosa, dulce y comestible.