Palabras en Línea – envío 4

Solución palabras: Tortas, buñuelos y otras delicias del idioma.

1 – Etimología de cocinar, hornear, freír y hervir.

Cocinar: Término derivado del latín: coquināre,   con el sentido de cocer, cocinar, madurar por el calor,  de donde tenemos cocer, cocinar y cocción. Se refiere a guisar, aderezar los alimentos; cocer, someter a la acción del fuego un líquido.  Del participio coctum deriva cocido y de este, bizcocho (Dulce blando y esponjoso, hecho generalmente con harina, huevos y azúcar, que se cuece en el horno; Pan sin levadura, que se cocía por segunda vez para que perdiese la humedad y durase mucho tiempo.) y bizcochuelo (Torta esponjosa hecha con harina, huevos y azúcar muy batidos).

Coloquialmente,  cocinar  refiere a la acción de un grupo reducido de personas para tramar algo a espaldas de otras y también, cuando alguien o algo están irremediablemente perdidos o por fenecer.

De la forma latina culina, (cocina), deriva el español culinario/a. 

Hornear: Este término deriva del latín furnus o fornus, (horno), especialmente para cocer pan; tiene el sentido de meter algo en un compartimiento de alta temperatura para asarlo o cocerlo.

Freír: Término derivado del latín: frigĕre con el sentido de tostar, hacer asar, freír, con la habitual caída de la g intervocálica; de su participio frictus proviene  las formas frito y fritura. Tiene el significado de hacer que un alimento crudo llegue a estar en disposición de poderse comer, teniéndolo el tiempo necesario en aceite o grasa hirviendo.

Coloquialmente,  significa mortificar pesada e insistentemente, o cuando alguien o algo está irremediablemente perdido o por fenecer,  y también  producir la muerte.

Hervir: Proviene del latín: fervere, con el mismo sentido, (hacer hervir un líquido). También derivan de este verbo latino: efervescente, fermento, fervor y hervor. Refiere  a someter un líquido a la acción del calor para que produzca  burbujas, también someter algo a la acción del agua o de otro líquido en ebullición, usualmente para cocinarlo.

Coloquialmente, excitarse intensamente a causa de una pasión del ánimo.

2 – Etimología de. postre, dulce y repostería.

Postre: Proviene del latín:  poster, -ĕri,  (que viene después)  relacionado con post (después, detrás),  que nos dio palabras como póstumo, postergar, postremo y postrero. Refiere al alimento, especialmente fruta o dulce, servido como final de una comida.

En español existen varias locuciones con significado similar, que incluyen el término postre:

-A la postre: A lo último, al fin.

-A los postre: Mientras se toma el postre./ Al final, en la última parte de un acto o de una situación.

-De postre: Por último, en último lugar./ Por si fuera poco todo lo anterior, además, para colmo.

Dulce: Proviene del latín: dulcis/e, con el sentido de sustancia que causa un sensación agradable al paladar; del mismo término derivan endulzar, edulcorar y edulcorante. La palabra latina comparte su origen con la palabra griega γλυκύς (glykýs = dulce) y de la cual derivaron las palabras: glucosa, glicemia, glicerina, glicinia, regaliz, entre otras. Se refiere a algo que  causa cierta sensación suave y agradable al paladar, como la producida por la miel, el azúcar, etc; también algo que no es agrio o salobre, comparado con otras cosas de la misma especie. Se aplica a  los alimentos preparados con azúcar o con frutas o cualquier otra cosa cocida o preparada con almíbar o azúcar, de allí que es sinónimo de postre y ha generado la locución: Mesa dulce, referida a las mesas vestidas que se preparan para diferentes tipos de eventos (cumpleaños, bodas, babyshowers, etc.) o simplemente para reuniones familiares, en las cuales se disponen diferentes tipos de dulces (tortas, budines, tartas, galletas, etc), a veces organizadas sobre la base de un tema;  también se las conoce por el término inglés: candy bar.

Por extensión, dulce refiere a algo o alguien grato, gustoso y apacible, naturalmente afable, complaciente, dócil. Y, dicho de un metal, especialmente del hierro, cuando se encuentra libre de impurezas.

Repostería: Término que deriva del latín: repositorius,   persona que repone,  y este del verbo repono:  reponer, reproducir y guardar para tener. Refiere al arte y oficio del repostero; los productos del arte de la repostería o al establecimiento donde se hacen y venden dulces, pastas, fiambres, embutidos y algunas bebidas.

3 – Etimología y uso de harina, azúcar, leche, huevo y vainilla.

Harina: Término que deriva del latín:  farīna, con elisión de la f inicial y sustitución por h, el mismo cambio que encontramos en las palabras hacer (de facere), hervir (de fervere), horno (de furnus), hormiga (de formica), etc, deriva a su vez del término latino far/farris que refiere a un tipo de cebada con la que se hacía una clase de pan popular y barato. Designa al polvo que resulta de la molienda del trigo o de otras semillas; también a la harina despojada del salvado o la cascarilla,  y al polvo procedente de algunos tubérculos y legumbres.

Existe la locución: “ser algo harina de otro costal” con el sentido de ser muy ajeno o diferente de otra cosa con que es comparado.

Azúcar: Término que proviene del árabe andalusí: assúkar procedente a su vez del persa y del índico por referir a una plata de origen hindú. Está emparentada con el griego:  σάκχαρι,  sákchari, este con el pelvi: šakar, y este, a su vez,  con el sánscrito: śarkarā, y con el latín: saccharo, referido al polvo que resulta de la solidificación blanquecina  de la exudación del bambú. En la Edad Media, a partir del árabe, se introduce el término en Europa con el actual significado. Designa a la sustancia cristalina perteneciente al grupo químico de los hidratos de carbono, de sabor dulce y de color blanco en estado puro, soluble en el agua, que se obtiene de la caña dulce, de la remolacha y de otros vegetales. 

Existen muchos tipos distintos de azúcares que pueden cumplir diversas funciones en la preparación de alimentos y bebidas. Se dividen en monosacáridos (p. ej., glucosa, galactosa y fructosa) y  disacáridos (p. ej., sacarosa, lactosa y maltosa). Todos estos azúcares se encuentran de forma natural, por ejemplo, la glucosa, la fructosa y la sacarosa están presentes en la mayoría de las frutas y verduras y en la miel. El llamado comúnmente azúcar de mesa es concretamente sacarosa, y está formado por una molécula de glucosa y otra de fructosa.

Leche: Proviene del término latina: lac/latis con el mismo significado, líquido blanco que segregan las mamas de las hembras de  los mamíferos para alimentar a sus crías. Por extensión se llaman al jugo blanco obtenido de algunas plantas, frutos o semillas.

Huevo: Término proveniente del latín: ovum, con el mismo significado, cuerpo redondeado, de tamaño y dureza variables, que producen las hembras de  las aves o de otras especies animales y que contiene el germen del embrión y las sustancias destinadas a su nutrición durante la incubación.

Vainilla: Término proveniente del diminutivo de vaina, y este del latín: vagina, referido a la funda que cubre una espada. Designa a la planta americana de la familia de las orquidáceas, con tallos muy largos, verdes, sarmentosos y trepadores, hojas enteras,  ovales u oblongas, flores grandes, verdosas, y fruto  capsular en forma de judía, de unos 20 cm de largo por uno de ancho, que contiene muchas simientes menudas. Asimismo refiere al fruto de la vainilla, muy oloroso, que se emplea para aromatizar líquidos y alimentos, usualmente en repostería

4 – Etimología y uso de amasar, batir, fermentar, leudar, levadura y hojaldre.

Amasar: Proviene del latín: massa, y este del gr. μᾶζα (mâza)  con el sentido de masa de harina, pastel, mezcla amasada. Significa formar o hacer una masa, mezclando harina, yeso, tierra o cosa semejante con agua u otro líquido; reunir, acumular fortuna o bienes; formar mediante la combinación de varios elementos; unir amalgamar.

Batir: Término que proviene del latín:  battuĕre con el sentido de golpear algo hasta derribarlo, agitar algo. Refiere a la acción de  golpear; derribar a golpes algo como una pared o un edificio; mover con ímpetu y fuerza algo (las alas, los remos, etc.). De estas dos ideas, la de golpear y mover con ímpetu algo surge el concepto de mover y revolver una sustancia para que se condense o trabe, o para que se licue o disuelva y de allí el uso culinario del término.

Fermentar: Término proveniente del latín: fermentāre: fermentar, relacionado con el verbo fervere, (hervir). Significa  hacer degradar un hidrato de carbono  por acción enzimática, dando lugar a un producto más sencillo, como el alcohol etílico, el yogurt obtenido de la leche, la malta obtenida de la cebada o cerveza, etc;   hacer o producir la fermentación.

Un alimento o bebida fermentada es un alimento transformado mediante el crecimiento controlado de microorganismos, como bacterias, levaduras e incluso ciertos hongos. Los alimentos fermentados han estado presentes en civilizaciones de todo el mundo durante miles de años, debido a la posibilidad de conservarlos y producir sabores y palatabilidad únicos.

Los alimentos fermentados pueden dividirse en dos grupos:

-Aquellos que contienen microbios vivos cuando se consumen: como el yogur, kéfir, chucrut crudo o el kimchi tradicional.

-Aquellos que no contienen microbios vivos cuando se consumen: pan de masa madre, tempeh,  alcohol (como la cerveza y el vino), etc.

La fermentación no solo otorga a los productos una firma sensorial única, sino que también puede mejorar su valor nutricional y la digestibilidad de varias maneras. El proceso de fermentación produce vitaminas, antioxidantes, etc.

Las bacterias de ácido láctico (BAL) o cultivos lácticos se han utilizado durante mucho tiempo para producir alimentos fermentados, como el yogur y el kéfir. Estas bacterias son conocidas por mejorar la digestión de la lactosa y algunos cultivos lácticos tienen propiedades probióticas. (ver https://www.gutmicrobiotaforhealth.com/es/4-datos-basicos-sobre-los-alimentos-fermentados/

Coloquialmente,  hacer agitar o alterar los ánimos.

Leudar: Término que proviene del latín:  *levĭtus, de levātus, participio  de levo con el sentido de  levantado, referido a la masa. Significa dar fermento a la masa con la levadura,  y dicho de una masa, fermentar con la levadura.

Este proceso, similar al de fermentación, aunque reservado a las masas, es el que ha permitido desde la antigüedad producir pan y todo tipo de alimentos con masas aireadas. Actualmente se sigue usando esta técnica para producir, panes, pizzas, bollería y otros alimentos tanto dulces como salados. Culturalmente, el leudado ha producido una variedad incalculable de panes y panificación típicos de las distintas regiones del mundo, de tal manera que en muchos casos, esas regiones se identifican por sus productos leudados.

Levadura: Término formado por raíces y componentes latinos: levare (levantar, elevar), -atus (-ado, sufijo que indica que ha recibido la acción), más el sufijo -ura (actividad, resultado) refiere al  resultado de levantar, y también al  microorganismo capaz de fermentar el cuerpo con que se mezcla. Significa masa o elemento constituido por ciertos hongos unicelulares, capaz de fermentar el cuerpo con que se mezcla; hongo unicelular de forma ovoide, que se reproduce por gemación o división, forma cadena y produce enzimas capaces de descomponer diversos cuerpos orgánicos, principalmente los azúcares, en otros más sencillos.

El pan y las masas hechas sin levadura se denomina  ácimos, derivado del griego: del prefijo privativo a-/an- y la raíz de la palabra ζύμη (“zyme”, fermento, levadura, con el sentido de sin levadura.

Hojaldre:  Término que proviene de la forma desusada: hojalde y esta del latín: foliatilis, de folium, (hoja), con el sentido de algo que  puede deshacerse en hojas.  Designa a la masa de harina con manteca o mantequilla, muy sobada y que, al cocerse en el horno, forma muchas hojas delgadas superpuestas;  pan, bollo o pastel, cuya masa se intercala con capas de manteca o grasa sin mezclarse, y queda en hojas cuando se cuece al horno.

5 – Etimología y uso de torta, pastel, tarta, suflé y budín.

Torta: Término de origen incierto para la Real Academia Española. Los gramáticos consignan dos orígenes posibles: del latín: tortio, del verbo torqueo, torcer, porque la masa es retorcida antes de ser cocida en el horno.

Joan Corominas, por otro lado propone derivar de la contracción del término griego artidión, derivado de artos, pan.

En todo caso, refiere en español a la masa de harina, con otros ingredientes, de forma redonda, que se cuece a fuego lento,  y por extensión, cualquier masa reducida a forma de torta.

Coloquialmente, golpe, caída, accidente; de aquí la locución “darse la torta” con el sentido de luchar o tener un accidente, usualmente con el automóvil.

También conjunto grande de cosas, usualmente referido al dinero.

Pastel: Término que proviene del  francés  antiguo: pastel, derivado del latín  pasta, relacionado con el  griego: παστά  (pasta),   con el sentido de pasta de harina. Refiere a la masa de harina y manteca, cocida al horno, en que ordinariamente se envuelve crema o dulce, y a veces carne, verduras, fruta, embutidos, mariscos  o pescado.

También del francés llega la referencia a una pasta hecha de hojas de plantas, usada para colorear y de allí el significado de color de tono suave.

Tarta: Término proveniente del francés: tarte, probablemente variante de tourte (siglo XIII), procedente del latín vulgar: torta, con el sentido de redondo. Significa  pastel grande, de forma generalmente redonda, relleno de frutas, crema, etc., o bien de bizcocho, pasta de almendra y otras clases de masa homogénea.

Del francés también proviene el  diminutivo tartelette del cual deriva tartaleta o tarteleta con el sentido de pastelito de hojaldre en forma de cazoleta, que se rellena con diversos ingredientes después de haber sido cocido al horno.

Suflé: Término proveniente del francés: soufflé, (soplado, inflado) participio pasado del verbo souffler (soplar),  que a su vez proviene del latín: sufflare (soplar con la boca), compuesto de sub-(por debajo, en apoyo o desarrollo de algo) y el verbo latino flare (soplar, hinchar). Refiere al alimento preparado de manera que quede inflado; alimento preparado con claras de huevo a punto de nieve y cocido en el horno para que adquiera una consistencia esponjosa.

Suflé tiene la misma raíz que soplar, insuflar y también soplillo: bizcocho de pasta muy esponjosa y delicada.

Budín: Término proveniente del inglés pudding y este, aparentemente del francés antiguo: boudin, derivado probablemente del latín:  botullus  (pequeña tripa o intestino, usualmente rellenos). Se refiere al dulce que se prepara con bizcocho o pan deshecho en leche y con azúcar y frutas secas.

6 – Etimología de bollería.

Bollería: Término derivado del latín: bulla, (bola), de allí bollo con el sentido de pieza esponjosa hecha con masa de harina y agua y cocida al horno; como ingredientes de dicha masa entran frecuentemente leche, manteca, huevos. Significa conjunto de bollos de diversas clases que se hacen para la venta o el consumo.

7 – Etimología de factura.

Factura: Proviene del latín: factūra (hecho, confeccionado) del verbo facio, (hacer). En  Argentina refiere al bollo o bizcocho que se fabrica y vende en las panaderías.  El término fue utilizado por el gremio de pasteleros como forma ingeniosa de llamar la atención sobre el valor de su trabajo.

Las facturas más populares son las medialunas, que pueden ser “de manteca” o “de grasa”, las últimas más delgadas que las primeras. Las demás variedades incluyen las tortitas negras, vigilantes, cañoncitos de dulce de leche, entre otras. Algunas panaderías incluyen entre su variedad de facturas a las palmeritas, churros o bolas de fraile, siendo estas dos últimas pertenecientes a una variedad llamada “fruta de sartén”. La diferencia entre estas variedades se encuentra en la cocción, ya que todas las facturas se hornean, mientras que las frutas de sartén, tal como se indica en su nombre, son elaboraciones culinarias de fritura en aceite hirviendo.

Según la variedad,  a la masa se le agregan rellenos y coberturas de dulce de leche, dulce de membrillo, dulce de batata, crema pastelera, azúcar impalpable, azúcar negra, almíbar, etc.

8 – Nombra algunos de los tipos de facturas y explica su origen.

En 1887 se creó por iniciativa del anarquista italiano Ettore Mattei la llamada Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos en la Ciudad de Buenos Aires. Al año siguiente, panaderos organizados por el anarquista Enrico Malatesta decidieron protestar, dejando de trabajar y colocándole nombres irónicos a sus productos de panadería. Esto se debió a que los anarquistas siguen una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado,  entendido como gobierno y, por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social. Es por ello que a finales del siglo XIX, panaderos anarquistas y comunistas se burlaron de diferentes instituciones como la policía, el ejército y la Iglesia Católica, nombrando a sus productos de panadería y repostería con nombres tales como: vigilantes, cañoncitos, bombas, los suspiros de monja, sacramento, bolas de fraile. Etc. (https://www.clarin.com/ciudades/panaderos-anarquistas_0_VyCQs96mb.html )

9 – Etimología de cruasán, medialuna y cuerno.

Cruasán: Término derivado del francés: croissant, con el significado de luna en cuarto creciente,  medialuna. Refiere al bollo de hojaldre a la que se da forma de triángulo con el rodillo y que se enrolla sobre sí misma y se curva en forma de cuarto creciente de luna. En su origen,  eran de masa de pan mejorada. Hoy en día a veces adoptan una forma alargada. Se pueden servir como entremeses calientes, rellenos de jamón, queso, champiñones e ingredientes similares.

Medialuna: La historia de esta factura o bollo, llegó desde Austria y su formato tiene relación con una batalla que sirvió para ponerle punto final a un bloqueo militar que afectaba a la ciudad de Viena. La leyenda habla de la batalla de Kahlenberg (septiembre de 1683) y marcó la derrota de las tropas del gran visir Merzifonlu “Kará” Mustafá, uno de los líderes del entonces Imperio Otomano, que aspiraba conquistar el centro de Europa. Era la segunda vez que los turcos sitiaban Viena. Y dicen que en esa ocasión, para sobrepasar las defensas de un ejército integrado por austríacos y polacos, una madrugada empezaron a cavar un túnel para así sorprender a la gente que lideraban el emperador Leopoldo I (archiduque de Viena) y Juan III Sobieski, entonces rey de la Mancomunidad Polaca-Lituana. Pero olvidaron que los panaderos trabajaban en ese horario. Y ellos fueron quienes dieron el alerta que llevó a la derrota de los turcos.

En reconocimiento a lo hecho por los panaderos, el emperador les permitió que, entre otros honores, pudieran llevar espadas en el cinto, algo que estaba reservado sólo para militares y autoridades. Entonces, los panaderos decidieron crear dos panes: uno que se identificó como “Leopoldo”y el otro, bajo la denominación de “Halbmond”, que en alemán significa “media luna”. Era una forma de burlarse del emblema que los otomanos llevaban en sus estandartes. Ver https://www.clarin.com/gourmet/quien-invento-el-croissant-o-medialuna_0_nFi-KcdiT.html

Cuerno: Término proveniente del latín cornu: cuerno. Es sinónimo de medialuna o cruasán.

10 – Etimología de buñuelo, churro y torrija.

Buñuelo: Término derivado de  *boño, y este del gótico *buggjo: grumo. Refiere a la fruta de sartén que se hace de masa de harina bien batida y frita en aceite, y que al freírse se esponja y sale de varias formas y tamaños.

Churro: Término derivado de la onomatopeya por el sonido que hace el churro al freírse en aceite. Refiere a la fruta de sartén, de la misma masa que se emplea para los buñuelos y de forma cilíndrica estriada, puede estar rellena.

Por la similitud de su forma, se llama churro al cigarrillo y al habano.

Existe la locución “enviar o ir a freír churros”, fórmula usada para despedir a alguien con aspereza, enojo o sin miramientos.

Torrija: Término derivado del verbo torrar (tostar) y este del latín torreo con el mismo significado. Refiere a la rebanada de pan empapada en leche o vino y rebozada con huevo, frita y endulzada que se come como postre.

La primera referencia conocida de un producto similar,  está en la obra de Apicio, quien compiló recetas latinas de los siglos iv o v. En el recetario, menciona que la rebanada de pan debe sumergirse en leche, pero no habla del huevo y no le da un nombre especial: se limita a llamarla aliter dulcia (otro plato dulce).​

Ya en el siglo xiv, el recetario Le viandier de Taillevent presentaba la receta de las «tostadas doradas» (tostées dorées), que se rebañaban en yema de huevo batido antes de pasarlas por la sartén y espolvorearlas con azúcar.

En la misma época, un recetario alemán usa la denominación arme ritter (caballero pobre), un nombre usado en inglés como poor knight y en las lenguas nórdicas para las recetas de las tostées dorées.

En España, el término «torrija» o «torreja» aparece ya documentado en el siglo xv. Juan del Encina utiliza «torreja» en un villancico de su Cancionero (1496) «miel y muchos huevos para hacer torrejas», al parecer como plato indicado para parturientas.

El cocinero Domingo Hernández de Maceras en su recetario Libro de Cozina (1607) usa el término «torrija» en un elaborado plato de manos rebozadas, como una especie de torta endulzada con azúcar y canela, aunque no explica su elaboración.​

Francisco Martínez Motiño, escritor y cocinero de palacio de Felipe II, incluye en su Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería (1611) una receta de torrijas que consiste en pan mojado en leche, huevo, frito hasta que quede un poco moreno, endulzado con almíbar o miel y espolvoreado con azúcar.

Lope de Vega también menciona las torrijas en sus obras. En su trilogía dedicada al patrono de Madrid, San Isidro Labrador, “Relación de las fiestas que la insigne villa de Madrid hizo en la canonización de su bienaventurado hijo y patrón San Isidro…”, uno de los personajes dice: «Si haziendo torrijas andan, sera para la parida». La torrija era a comienzos de siglo xx muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con vasos de vino (chatos). Su asociación a la Cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento del pan sobrante que, durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad.

Desde 2013, la Academia Leonesa de Gastronomía organiza el Concurso Nacional de Torrijas para cocineros profesionales en la ciudad española de León. Son cuatro las categorías establecidas para este concurso: tradicional, innovadora, salada y stevia.

En otros países, el consumo de las tostadas francesas puede ser diario. En Estados Unidos es un plato típico del desayuno, y cada 28 de noviembre se celebra el National French Toast Day. (Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Torrija#

11- Etimología de bombón y confite.

Bombón: Término que proviene del francés: bonbon,  literalmente bueno, bueno, voz creada sobre la base de la reduplicación. Refiere a la pieza pequeña de chocolate, que en su interior puede contener licor, crema u otro relleno.

Confite: Término que proviene del catalán: confit (dulce de fruta) y este del latín:  confectum (confeccionado) compuesto del prefijo con- y el verbo facere: (hacer). Refiere a la pasta hecha de azúcar y algún otro ingrediente, ordinariamente en forma de bolillas de varios tamaños.

De esta palabra deriva el verbo confitar, con el significado de cubrir con un baño de azúcar una fruta o una semilla para hacerla más agradable al paladar;. cocer una fruta en almíbar; endulzar, suavizar.

12 – Etimología de crema. Nombra algunos tipos.

Crema: Término que proviene del francés: crème, (nata, crema de leche) atestiguado desde el siglo XIII. Refiere a la sustancia grasa contenida en la leche; nata de la leche;  natilla espesa que se usa como relleno o el ornamento en los pasteles. Cualquier licor o bebida alcohólica dulce y espesa.

Tipos de crema:

– Crema Chantilly: Su creación se atribuye al gran chef Jean Francois Vatel, cocinero del príncipe de Condé. Es una mezcla batida hecha de crema y azúcar a la que se incorpora azúcar impalpable. Hay variantes como la crema semibatida menos fluída), batida ¾ y finalmente la crema chantilly (montada).

– Crema Bariloche: Hecha con chocolate de cobertura, dulce de leche repostero, manteca y coñac.

– Crema pastelera: Básica en repostería. Está hecha sobre la  base de huevos, azúcar, leche y harina, que le brinda consistencia. Se emplea como relleno tanto en postres calientes como fríos.

– Cremas de frutas: Las Cremas de Frutas son aquellas cremas que como su nombre indica,  tienen una base de fruta. Existen diferentes tipos, ya que podemos conseguir cremas de frutas utilizando solo frutas, pero también podemos añadirlas a otro tipo de cremas.

– Crema de chocolate: Existen muchas maneras diferentes de hacer Crema de Chocolate, por ejemplo añadiendo chocolate de cobertura a una crema básica como la Crema Pastelera o la Crema de Manteca. También se puede mezclar chocolate de cobertura y nata liquida.

-Crema fondant: La Crema Fondant es la crema que se utiliza como recubrimiento en tortas de bodas o cumpleaños. Esta crema se funde en la boca, de allí su nombre, que proviene del francés y significa “que se funde”. Sus ingredientes son agua, gelatina, glicerina, glucosa, manteca, azúcar y una esencia o saborizante.

-Crema de almendras: Se hace mezclando azúcar, manteca pomada (a temperatura ambiente) y huevos, a los que se incorporan almendras en polvo; se la suele saborizar con ron y se utiliza mucho como relleno en repostería.

-Crema de manteca (buttercream): Es una emulsión realizada con manteca, azúcar y huevos, que se puede saborizar de diversas formas, ya sea con vainilla, chocolate, café, dulce de leche, licores, etc. Si se le pone la manteca demasiado fría se corre el riesgo que quede con un aspecto granuloso; el resultado debe ser una crema lisa, homogénea y untuosa.

-Crema sabayón: Fue creada en la corte de los Medici, gourmets renacentistas por excelencia. Se hace con yemas de huevo en un bol a baño María a las que se agregan azúcar y vino Marsala. Se bate hasta que queda una preparación espumosa.

-Crema inglesa: Similar a la crema de manteca, sólo que se hace con leche en ebullición y luego de calienta hasta alcanzar los 85°.

13 – Etimología de almíbar y glasear.

Almíbar: Término derivado del árabe hispano: almíba, procedente del árabe clásico: maybah, y este del persa: mey be, (néctar de membrillo). Refiere al azúcar disuelto en agua y cocido al fuego hasta que toma consistencia de jarabe.

Glasear: Término derivado del francés: glacé (helado, brillante). Significa dar brillo a la superficie de algo. En pastelería y repostería, recubrir con una capa de almíbar o de azúcar glas; hacer, con diversos medios, que un alimento quede brillante.

14 – Etimología de galleta, alfajor y alfeñique.  

Galleta: Término que proviene del francés: galette (pastel redondo de poco espesor o una crepe hecha con trigo sarraceno). Refiere a la pasta compuesta de harina, azúcar y a veces huevo, manteca o confituras diversas, que, dividida en trozos pequeños y moldeados o modelados en formas variadas, se cuece al horno; también, pan sin levadura para llevar los barcos en sus largas travesías.

Alfajor: Término que proviene del árabe hispano: al fašúr (relleno)  este del persa: afšor (jugo), y este del pelvi: afšurdan (exprimir). En  Argentina y otros países hispanoamericanos, refiere a la golosina compuesta por dos rodajas delgadas de masa adheridas una a otra con dulce y a veces recubierta de chocolate, merengue, etc.

Alfeñique: Término proveniente del árabe hispano: fa[y]níd, este del árabe clásico: fānīd, este del persa pānid, y este del sánscrito phaṇita (concentrado de guarapo). Refiere a la pasta de azúcar cocida y estirada en barras muy delgadas y retorcidas.